
Una invitación a todos los gentiles
La Fiesta de los Tabernáculos, o Succot, es una festividad judía única en la que las naciones gentiles fueron invitadas a subir a Jerusalén para adorar al Señor durante este "tiempo señalado".
(Números 29:12-35, 2 Crónicas 6:32-33, Isaías 56:7, Mateo 21:13)


¿Por qué los cristianos suben cada año a Jerusalén para celebrar la Fiesta de los Tabernáculos?
Una invitación a todos los gentiles
La Fiesta de los Tabernáculos, o Succot, es una festividad judía única en la que las naciones gentiles fueron invitadas a subir a Jerusalén para adorar al Señor durante este "tiempo señalado".
(Números 29:12-35, 2 Crónicas 6:32-33, Isaías 56:7, Mateo 21:13)

Celebrar con el pueblo judío
El símbolo más visible de Succot son las frágiles y pequeñas cabañas alrededor de Israel, que simbolizan los cuarenta años que pasaron los israelitas en el desierto, cuando Dios proveyó fielmente para ellos. A las familias judías se les ordena habitar en la "succah" durante los ocho días de la Fiesta (Levítico 23:33-43), y como cristianos que observamos esta tradición, reflejamos el carácter de poner nuestra total dependencia en un Dios que cumple sus promesas en los momentos más difíciles.

Una promesa profética
Succot encierra la gran llamada profética de que a lo largo de la Era Mesiánica, el mundo entero vendrá a celebrar esta gran Fiesta, ya que marca el glorioso momento en que Jesús venga a ocupar el trono de David en Jerusalén.
(Zacarías 14:16)
